Colección: Gloryfy

Gloryfy – Anteojos austríacos que simplemente no se quiebran

Todos hemos perdido unos buenos anteojos por una caída tonta. A Christoph Egger le tocó algo peor: en 2004 vio cómo un amigo se lesionaba un ojo esquiando, cuando el lente se le partió en la cara. Desde ese día se obsesionó con una sola idea y armó un laboratorio en el Zillertal, en pleno Tirol austríaco, hasta dar con el NBFX: un material que se deforma entero y vuelve solo a su forma original. Hoy Gloryfy sigue fabricando cada par en Austria con la misma promesa de siempre 🕶️ los doblas, te sientas encima, los aprietas… y siguen intactos.

Elige los tuyos y deja de andar cuidándolos.

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